Un poco de historia

El origen del uso de las aguas del Balneario Fuentes del Trampal, se pierde en la memoria de los lugareños y en la leyenda que rodea a este bello balneario, pues ya en siglos anteriores eran utilizadas estas aguas oligometálicas por los vecinos que se acercaban a tomarlas incluso de comarcas alejadas.

La utilización de estas aguas traía notables mejorías a los usuarios, que gustaban de bañarse en antiguas tinajas, abundantes en el lugar, en un principio conocido como EL TRAMPAL, término éste que habitualmente se utiliza en estas tierras a caballo entre las provincias extremeñas de Cáceres y Badajoz y cercanas a Carmonita, Alcuéscar y Montánchez, a cuyo término municipal corresponde.

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Naturaleza

Como ejemplo del uso del término Trampal, basta recordar la utilización de este calificativo en la famosa basílica visigoda de Santa María del Trampal en las cercanías de Alcuéscar.
Muchas son las citas que encontramos ya en el siglo XIX, que nos hacen refencia a las propias medicinales y curativas de las aguas de este balneario, concretadas en el Mapa Geológico de España en 1876 y acreditadas por el Dr. Galán en un manuscrito de 1904 en el cual se hace referencia igualmente a las propiedades de estas curativas aguas.
En 1953, D. Vicente Elena Sánchez, compró los terrenos y los pozos de agua que rodeaban al actual balneario y gracias a su esfuerzo, fue mejorando el estado de conservación e incluso construyó nuevos edificios que servirían para dar comodidad a aquellos bañistas que, año tras año, aumentaban en número.
Los análisis de las aguas confirmaron las excelencias de éstas y las acertadas indicaciones de las mismas en casos de anemia, afecciones cutáneas, reumatismo, artrosis, etc., lo que supuso que desde la década de los años cincuenta, la asistencia terapéutica al balneario fuera realizada y guiada por los médicos titulares de las poblaciones vecinas o bien por doctores especialistas, llegados al balneario con el objeto de dar asistencia paralela al uso de las aguas.

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Instalaciones modernas

Tras el fallecimiento de D. Vicente Elena Sánchez son sus hijos, la familia Prieto Elena, los auténticos artífices del actual Balneario Fuentes del Trampal, quienes decidieron realizar en la década de los noventa importantes modificaciones en las construcciones existentes. Estos fueron años decisivos para este nuevo balneario, que desde 1993 tiene unas instalaciones modernas, acordes con las exigencias y necesidades termales a nivel nacional.
Además de las zonas de baños, el balneario cuenta con otros modernos servicios, sin duda alguna de gran utilidad para la estancia y alojamiento de los cada vez más numerosos visitantes, como son: restaurante, zonas ajardinadas, alojamientos, aparcamientos, etc.
A estas comodidades se suma una de las constantes del Balneario y de la zona: la enorme tranquilidad que proporciona la naturaleza que rodea el lugar, uno de los más bellos ejemplares de bosque mediterráneo de Extremadura, en donde abundan el alcornocal y el encinar tan típicos en esta comunidad autónoma.

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Zonas ajardinadas

Proliferan las aves rapaces y los lugares con parajes de gran belleza con grandes zonas de florestas por donde viven caballos, propiedad del balneario.
El senderismo por estas tierras está garantizado, así como los paseos por las serranías y la posibilidad de practicar mountain-bike por estos lugares, auténtico privilegio de la naturaleza extremeña.
Con estos dos ingredientes: aguas medicinales y naturaleza, la estancia en el Balneario Fuentes del Trampal, garantiza unos días de tranquilidad tan idóneos para cualquier proceso curativo-termal.
En el Balneario Fuentes del Trampal, entendemos la curación como un proceso en el que la naturaleza ayuda considerablemente al cuerpo.